martes, 24 de marzo de 2009

No! Me Encanta



El otro día estaba conversado con unas amigas, incluida la Minini y coincidíamos todas en las características comunes que se presentan en un tipo de hombre. El primer común denominador de este tipo de hombre es que aparece presente en las vidas de casi todas las mujeres, ya que este ser no discrimina ni por edad, raza, credo o condición social.

Así es! Ese tipo de hombre es el denominado coloquialmente como el típico hombre “pendejo”[i] , florero, embaucador, corrupto, etc. Querido y odiada por muchas mujeres. Es en este especie de conversatorio de mujeres o especie de aquelarre es que la Minini planteó un pedagógico símil entre el pendejo y la comida del Mac Donalds. Exacto del Mac Donalds, no del Bembos, no del Burger, sólo del Mac Donalds.

Me remito a recoger el ejemplo de Minini -Claro, el parecido es evidente. El pendejo por lo general tiene más posibilidades de ser registrado en la vida de una mujer en las mismas condiciones en que un ser racional contempla la posibilidad de comer Mac Donalds, en la mayoría de los casos es en una situación de necesidad apremiante. Es decir, en el caso del Mac Donalds cuando te cagas de hambre, en el caso del pendejo cuando estas en una exacerbada crisis emocional[ii].


Luego de contemplada la posibilidad del Mac Donalds, uno se aventura a entrar en este lugar, como en búsqueda de algún estimulo que te convenza de comerlo o no. De la misma forma, es que la mujer examina al pendejo y permite que este haga su primer acercamiento o emita sus primeros floros.



Aparentemente o gracias a una cruel estrategia de marketing, parece un lugar seguro, cálido, amigable, pero sobre todas las cosas, el consumidor obtiene lo que buscaba. Es una oferta atractiva de ser adquirida y la decisión apresurada o no, ya esta tomada. El pendejo siempre es subestimado por las mujeres, muchas veces coincide en que el atractivo o tipo físico del pendejo no es precisamente el estereotipo de belleza que pone en dificultades a la mujer.
¿Sí o No, nunca te hubieras fijado en él si es que no permitías ese primer acercamiento? En ambos ejemplos, el error número uno es el primer acercamiento.

Cerrada la compra del combo que se ajusta más a nuestra economía y preferencias, viene la etapa de negación y auto convencimiento, en la cual el ser racional reprime toda idea coherente e intenta convencerse así mismo qué eso, sí es lo que él quiere. De igual modo, una vez que la mujer muerde el gancho del pendejo evita cualquier idea molesta, ya sea proveniente del último suspiro de las anestesiadas neuronas u originado por aquél mal denominado sexto sentido (considero que es simplemente un reflejo del incomprendido instinto de supervivencia), que de uno u otro modo intentan sugerir que ese tipejo no es realmente lo que aparenta ser, sino que representa un peligro latente muy disto al inofensivo hombre que la mujer quiere.

Terminada la Big Mac, el Mac Pollo, la Cuarto de Libra, la porción de nuggets o lo que hubieras pedido, obvio acompañada por una porción de papás y una Coca Cola, el ser humano racional con algún vestigio de conciencia siente arrepentimiento, pero uno que bordea la repulsión por el acto cometido. Es recién en este momento en que el consumidor se detiene a analizar la ingesta de calorías efectuada, el valor calórico de lo consumido versus el aporte nutricional de lo ingerido.
Casi de la misma forma discurre la percepción y el pensamiento de la mujer respecto del pendejo. Una vez que ella acepta salir, compartir e involucrarse con este pendejo, se da cuenta que él no era aquello que le fue ofrecido y se odia por haberse involucrado[iii].

Lamentablemente, a diferencia de lo que sucede en el Mac Donalds y el consumidor razonable, no existe una comisión de defensa al consumidor y menos un Indecopi, que funja como representante estatal exigiendo la idoneidad entre el producto ofrecido y el producto entregado.-

A este gran ejemplo aportado por la Minini, recojo las principales quejas e ideas que algunas mujeres me han hecho llegar en relación a este hombre pendejo y a la comida de Mac Donalds, en algunos casos son reclamos que se aplican a ambos: (i) por lo general las buenas y desinteresadas intenciones, no resultan ser tan buenas y menos tan desinteresada; (ii) el tamaño ofrecido o el que cualquier consumidor razonable espera dista del tamaño real; (iii) en la mayoría de los casos las ofertas vales y promociones tienen más restricciones que las que una mujer debe tener con un pendejo; (iv) las lentejas de los lunes siempre son una mejor opción que el Mac Donalds.


Finalmente, para concluir citaré una frase muy utilizado por un amigo muy querido por la Minini y que no es precisamente un hombre pendejo. “Ante un pendejo y un Mac Donalds es mejor decir thanks, but no thanks!”.

I De acuerdo con la Real Academia de la Lengua:
1. m. coloq. Hombre cobarde y pusilánime.
2. m. coloq. Hombre tonto, estúpido.
3. m. coloq. pendón (‖ persona de vida irregular y desordenada).
4. m. And. Especie de calabaza.
5. m. vulg. Arg. y Ur. Chico, adolescente.
6. m. despect. coloq. Cuba. Persona cobarde.
9. com. coloq. Perú. Persona astuta y taimada.

[ii] Estado constante de la mayoría de mujeres.
[iii] Este odio puede ser impulsado por los niveles de “involucramiento” o simplemente por un ego golpeado. El segundo, es motivo para suficiente para ver los cambios más radicales en muchas mujeres.

martes, 17 de marzo de 2009

Por Tiempo de Servicios

Eran casi las ocho de la noche cuando la Minini estaba ya camino a su carro, en el transcurso se cruza con una amiga de su Ex, una vendedora. La Minini la saluda amablemente, disculpándose por no haberla saludado antes - sorry, no veo nada sin lentes, recién te reconozco a un paso- ella, como en otras oportunidades le pregunta o le comenta de su Ex, la Minini intenta eludir el tema preguntando por una amiga en común, mandándole saludos y huyendo rápidamente.

Sin embargo, la fuga de la Minini no fue lo suficientemente veloz como para no enterarse que el Ex regresa de aquel curso en Madrid, pero que en la realidad son más unas vacaciones a las que un año atrás partió. Ella empieza a maldecir la situación, preguntándose - ¿Por qué carajo me tiene que hablar de mi ex, gorda tóxica-.

El resto del camino, la Minini empieza a quejarse consigo misma, pensando que no es justo, tanta plata invertida en el psicólogo, cuando su tranquilidad se puede ver afectada por la noticia, se siente un poco estafada.

Así, transcurren los días de Minini, con la noticia escondida en el subconsciente, sabe que ya las cosas con el Ex no son lo que fueron en algún momento, sólo que empieza a recordar todo esas cosas bonitas que hicieron durar por mucho tiempo la relación con este chico. Recuerda de manera enfermiza su emoción cada vez que él llegaba a su casa, siempre con una sonrisa amplia, erisipela, olor a hawain tropic, un hambre voraz y el clásico silbido.

Es en esta situación en la que Minini, me llama preocupada y aturdida porque siente que paso ya mucho tiempo y aún extraña las cosas bonitas que vivió con este chico, me increpa que nunca pensó que las penas de corazón duraran tanto. Allí es cuando le trato de explicar que la pena resulta ser de una forma u otra una suerte de compensación por tiempos de servicios o más conocida como CTS y que en la medida en que trabajes más años es más jugosa, así bajo el mismo principio en la medida en que las relaciones son más largas duele más tiempo.

Insisto explicándole con mi escasa inteligencia emocional y con mi según yo, gran analogía, que las CTS tienen como finalidad ser una suerte de seguro por desempleo, eso quiere decir Minini, que la pena va estar allí escondida hasta que disfrutes las maravillas del desempleo. Así, es Minini no tiene precio ser dueño de tus horarios, ser el único que toma las decisiones, decidir el reparto de utilidades o la reinversión de las mismas.

La Minini me escucha pero no se si me entiende. Ella argumenta a su favor diciendo que ya no es el Ex lo que le da pena, qué no puede ser el Ex cuando es otra la persona que le gusta. Pobre, Minini no entiende nada, no se trata de el Ex, se trata de aceptar que estas sola que disfrutes de esta situación. Si Minini, disfruta el conocer gente, disfruta de manejar tu, disfruta de coquetear tu, disfruta emborracharte, disfruta de todas esas cosas de las que ya te habías olvidado que se podían hacer.